Apartamento amplio en calle San Pascual, en pleno corazón de Torrevieja, pensado para quienes necesitan espacio de verdad sin renunciar a la comodidad de estar en el centro de la ciudad. Cuatro dormitorios y dos baños convierten esta vivienda en un auténtico hogar familiar, un lugar donde cada uno puede tener su rincón, su ritmo y su intimidad, pero al mismo tiempo compartir momentos en las zonas comunes. Amueblado y listo para entrar a vivir, es ideal para familias grandes, para quienes teletrabajan y necesitan varias estancias, o para quienes reciben visitas frecuentes y quieren poder alojarlas con comodidad. Desde que entras al edificio y subes a la vivienda, se percibe esa sensación de piso clásico de centro urbano, con espacios generosos y estancias que se sienten vividas, pensadas para ser disfrutadas. Al abrir la puerta, te recibe una entrada que distribuye el resto de la casa y que marca el tono: un hogar donde hay sitio para todo, desde una familia numerosa hasta una pareja que quiera combinar vivienda y trabajo en casa. Es el tipo de piso que permite pensar en largo plazo, en años de recuerdos, reuniones, celebraciones y rutinas. La cocina independiente se convierte en uno de los puntos fuertes de la casa. Separada del salón, permite cocinar con tranquilidad, mantener el orden y concentrarse en el ritual de la comida sin mezclar olores y ruidos con el resto de la zona de día. Es fácil imaginar la actividad diaria: desayunos tempranos para todos los miembros de la familia, con tazas, tostadas y conversación rápida; comidas hechas con calma, quizás con receta tradicional; cenas improvisadas, donde el aroma de un guiso, una pasta o un plato al horno lo inunda todo. La cocina no es solo un lugar funcional, es el corazón silencioso de muchas escenas cotidianas: alguien preparando un café tarde mientras el resto de la casa ya descansa, o un momento de charla tranquila entre dos personas mientras el resto está en sus habitaciones. El salón-comedor se presenta como el auténtico centro social del apartamento. Aquí se reúnen todos: es el espacio para ver una película en familia, para celebrar cumpleaños, para montar la mesa grande en fechas especiales, para recibir amigos que vienen a pasar el día o para relajarse después de una jornada en la playa o en el trabajo. Es sencillo imaginar un sofá amplio, una mesa de comedor generosa, una zona de televisión y algún rincón de lectura con una butaca cómoda. Este ambiente permite muchas configuraciones: desde un espacio más formal hasta uno más desenfadado, siempre con la idea de que sea el lugar donde se comparten las mejores conversaciones y momentos. Los cuatro dormitorios aportan una flexibilidad que pocas viviendas ofrecen. El principal puede convertirse en un verdadero refugio personal, un espacio amplio donde descansar de forma profunda, decorado con tonos suaves, textiles agradables y detalles que inviten a desconectar. Los otros tres dormitorios permiten cubrir prácticamente cualquier necesidad: habitaciones para hijos con sus escritorios y sus cosas, cuartos para invitados que vienen de fuera a pasar unos días en la costa, o incluso estancias dedicadas a teletrabajo, gimnasio en casa, sala de juegos o cuarto de estudio. En una ciudad como Torrevieja, donde muchos combinan temporadas de trabajo con temporadas de ocio, tener tantas habitaciones abre un abanico enorme de posibilidades. Los dos baños distribuidos en la vivienda hacen que la convivencia diaria sea mucho más fluida. En una familia grande, contar con dos espacios de aseo evita esperas interminables por la mañana y reduce tensiones en horarios punta. Cada uno puede organizarse a su ritmo: duchas tempranas, rutinas de cuidado personal, preparación para salir, todo se vuelve más sencillo. Por la noche, estos espacios se convierten en lugares de desconexión: un rato de agua caliente antes de dormir, un momento de silencio cuando el resto del piso ya está en calma.